No quiere despertar

Honduras, entre “Gotas de sangre” y el desvío de “Siete gatos”

Salimos antes del amanecer, para pasar entre el toque de queda y los bloqueos. La ruta de Copán a San Pedro Sula está oscura, pero más oscuras son las manchas negras en la calle donde se ha manifestado la gente.

La niebla entre los pinos vibra suavemente y poco a poco empieza a aclarar el día. Amanece como amanece siempre que he pasado por aquí. Sale el sol y se vuelve a cobijar entre la niebla como quién todavía no quiere despertar, alargando la penumbra.

Me despido de la tierra firme de un país en el que el pueblo sufre la lucha del poder. Por alguien que se aferra, se apodera y se trata de adueñar de algo que nunca fue suyo. Como una flauta que cree que el sonido que emite es suyo. Perdido en la ilusión de ser más. Ha olvidado que todos somos iguales. Que todos somos lo mismo. Que todos somos uno.