Simplemente disfrutar

A veces uno sale para ver la luna nacer en el horizonte y se encuentra una tormenta eléctrica amurallando todo alrededor. Nubes negras sobre la tinta del mar disparan rayos cuyos retumbos llegan rodando como el rugido de un inmenso jaguar.

Una estrella de luz verde bajo la tempestad, un pequeño bote en altamar.

Por un momento me alegro de estar viendo esto desde la playa, feliz de estar en tierra firme y deseándole lo mejor a los navegantes. Otra parte de mí, o tal vez la misma, siente el llamado a la aventura del mar, recordando tantas leyendas, cuentos y tormentas.

Veo a mi alrededor como los seres de la noche se apoderan de la oscuridad y me doy cuenta de que la aventura ya empezó. Es aquí, es ahora, es esto. Son las pesadas primeras gotas de lluvia. Es el relámpago que me quema en la retina la silueta de la última palmera solitaria en la punta de piedras.

El trueno ensordecedor me traspasa, retumbando todo en derredor y luego desaparece en medio de un profundo silencio como si se lo hubiese tragado la misma oscuridad…

Es lo que es

Aceptar lo que es, en paz. Vivirlo. Serlo.

Estar presente hace que casi cualquier cosa sea lo máximo. ¿Por qué? Porque es lo único que hay. No se puede comparar con lo que no es aquí ahora. Como dice el Tantra: “Lo que está aquí ahora, está en todas partes. Lo que no está aquí ahora, no está en ninguna parte.”

Aquí y ahora es todo lo que hay, es todo lo que es. Poco sirve dejar a la mente comparar con cosas que no están aquí ahora. Poco sirve desear que no estuviera lloviendo si está lloviendo. Es perderse la verdadera belleza de la lluvia y cambiarla por una falsa ilusión de sol. Es escapar del presente y adentrarse en el turbulento mundo de la mente, que parece nunca estar satisfecha. Es separarse de la verdad.

Un mae me preguntó cuándo me vio dándole vueltas al globo terráqueo que si estaba buscando mi hogar y que si era “¿Muy lejos?” Yo le contesté que “Nada está lejos de aquí y ahora, y eso es todo lo que hay.” Así me parece en este momento.

Otra, una chica, me dijo después de una clase de yoga que no estuvo presente porque estaba deseando o pensando en hacer otras cosas…

La mente nunca quiere estar en el presente, porque ahí no puede existir. No se puede tener un pensamiento sobre el presente momento, porque ya pasó.

En algún momento esta chica estaba haciendo otra cosa en otro lugar, deseando estar en la clase de yoga. Pero una vez ahí, la mente quiso otra cosa y la chica, se lo perdió todo.

El mono loco de la mente busca, proyecta y espera, pero nunca se conforma con el presente, ni obteniendo lo que siempre quiso, porque ahora no es lo que quiere. Quiere algo diferente.

Lo que quiso nunca es lo que quiere.

Suelte la mente, disfrute el presente.