Un coyote

 

Un coyote aúlla en la cima de la montaña.

El viento se lleva su voz hasta el pueblo en el valle.

Un perro reconoce el sonido de su mejor amigo.

Sale sin hacer ruido y se brinca un portillo.

Corre a través de la oscuridad y escala la montaña de la noche.

En el tope está el coyote y por ahí va pasando la luna.

Se montan de un brinco y juntos se van a pasear… 

Los perros del atardecer

Ha llovido todo el día y llovió todo el día de ayer. 

Ahora sale el sol y se despide en un sangriento atardecer. 

Es un fuego que quema todo lo que el agua se llevó. 

Un cielo que se desprende de todo lo que fue. 


Un día más que nunca volverá.

Una noche nueva está pronta a llegar…


 Poco a poco va oscureciendo,

 Este día está muriendo.


En eso los terribles ladridos empiezan a aparecer.

Salen del otro horizonte como precediendo la salida de la luna llena.

Surcan todo el cielo, entran en nosotros y salen a la infinidad.

Le ruegan a la luna y a las estrellas;

 ¡Por favor, aunque sea una vez más, brillad!


Ladran, los perros del atardecer…

Tirado en la maca

Verdes palmeras brillan entre la bruma del mar,

me arrullan las olas que revientan sin parar.

De los almendros con sus hojas de colores, 

llueven estrellas en forma de flores.


El horizonte marino me invita a soñar. 

Alzo la mirada y veo una flecha de pelícanos pasar.

Una pluma trabada y el canto de un gallo.

Una pipa que cae y un hombre que se levanta…


Un aroma a café entra en mi mente,

¡Qué rico un yodo caliente!

Diarios del Carrocasa

Río arriba

El río de la vida

fluye por las piedras,

se disuelve en el océano.

Despertada por el sol,

Agua sube por los aires,

y vuela siendo nubes…

de noche trepa las montañas,

y se posa sobre ellas.

Y cuando ya no flota más,

se desploma hacia la tierra...

¡Y llueve vida de los cielos!

Oda a Hermosa

¡Saludo a Hermosa,

la más gloriosa!

Sus olas son montañas, 

potentes hasta las entrañas.

Sus cuevas tenebrosas,

llenas de dragones errantes.

Surgen de sus profundidades,

temibles gigantes.

Monstruos marinos escupen espuma blanca en cañonazos del mar.

…y de repente,

silencio ensordecedor,

un momento de paz…

solo suenan las burbujas que brotan a la superficie planchada por la furia del océano.

Más allá, algo tapa el horizonte…

Inmensos espectros del fondo del mar.

Líneas negras de proporciones bíblicas se levantan y avanzan silenciosamente,

saliendo de las leyendas para hacerse realidad,

y vienen para acá…

Flores en el jardín

En lo más seco de lo seco,

se abren flores en el jardín!

En secretas hierbas se esconden,

pequeñas estrellas de color en un mundo café.

En los árboles, flotan enjambres de flores moradas.

Agrega un poco de agua, y la vida brota agradecida.

Un poco de cariño, y las flores se abren en tu vida.

Bendita Pachamama, 

siempre agradecida!

Lluvia bendita

Todo está verde en el jardín.
Cae agua del cielo y suenan las gotas sobre las rocas.
Una leve brisa pone a bailar las rosas y el sol se asoma tras las nubes. 

Pasan volando los pericos y queda en mi mente el eco de sus gritos…

El silencio, ahora más profundo, espera un nuevo canto, cuando en eso, desde la oscuridad de la maleza, brota una rápida y brillante melodía, que en un momento le regresa la luz al día. 

Este instante, todo es alegría.

La alegría de vivir

 

Ay que alegría, cuando sale el sol en esta vida.

Después de tanta oscuridad y tormenta,

empapado, sin refugio y sin comida.

 

Encontrar en el centro el alma seca y contenta.

 

Rescatado por el barco del corazón y llevado al puerto del amor,

para ahí olvidar todos los pesares y brillar sin temor.