Respirar profundo

 

Abrir los ojos, alargar la espalda, respirar profundo y beber el té. Cerrar los ojos, entregarse a la respiración. Poco a poco, aceptando, aceptándonos, soltando. Flotando en la inmensidad del presente, en su paz profunda, bañándonos en la luz dorada de la verdad, donde no hay nada por lograr. Cada instante es un todo, cada trueno un espectáculo. Cada gota de lluvia un milagro. Cada viento, un momento…

Empezar

 

La magia de la chispa, que enciende la fogata.

 

Primer canto, que brota del silencio.

 

Suave viento, precursor del vendaval.

 

Solitaria gota, seguida por el aguacero.

 

La improbable primera luz, que acaba con la oscuridad…

 

 

No saber, ser

Tirarse al vacío. Soltar todo. Ver qué pasa. Fijar una intención pero saber que cualquier cosa podría pasar. Entregarse por completo a la infinidad de posibilidades. Disfrutar lo que ocurre. Ver el rojo amanecer. Aceptar el rechazo. Amar el odio. Ser paciente frente a la impaciencia. Percibir la verdad de una mentira. Verse uno en el otro. Sentir. Sonreír. Respirar. Ser. Una cabra montesa en una cima de piedra. La serpiente que cruza el camino y sube la pared sin manos ni piernas. La luna que flota en el cielo. Estrellas que brillan en la oscuridad. El calor en el frío. El silencio en el sonido. Las campanas del monasterio. Los grillos y los pájaros nocturnos. El viento. El todo en la nada. El vacío. Amor.

Soltar para volar

               

              Podemos volar al cielo solo si soltamos nuestros agarres del suelo.

Soltemos sin miedo, o con miedo, pero soltemos, porque qué difícil volar aferrándose a todo.

Soltemos el miedo, el pasado, las expectativas, los límites y los imposibles…

Elevémonos, volemos ligeros y dejemos que los sueños nos lleven hasta más allá de lo inimaginable.

Volvamos para contar el cuento y compartamos todo lo que hayamos tenido la suerte encontrar.

Invitemos a todos a volar.

Soltar, volar, amar.

Soltar.

Soltar.

Soltar.

Si queremos nos podemos volver a agarrar, así sea poco probable que eso llegue a pasar.

No nos preocupemos por perder lo que nos hace menos, menos felices, menos sonrientes, menos alegres.

Alivianémonos.

Liberémonos de nosotros mismos.

Volemos.

Porque sí que podemos.

Volemos.