Segundas oportunidades

Hoy agradezco por las segundas oportunidades. Porque como me lo recordó la motosierra, muy pocas cosas salen como imaginamos a la primera. Incluso cuando salen, lo más probable es que la segunda vez salga algo todavía más hermoso. Así que agradezco no solo por las segundas, sino también por las terceras, cuartas y la infinidad entera de oportunidades que se nos presenta cada día.

Esa infinidad de oportunidades es saber que no todo nos tiene que salir a la primera. Tenemos la libertad de intentar lo que sea. Siendo conscientes de ello podemos disfrutar el proceso sin presión y con alegría. 

Saber que estamos aprendiendo en cada intento algo nuevo, especialmente si tenemos los ojos abiertos…

Esto puede significar la diferencia entre percibir algo como un fracaso y desalentarse, o entender que es una parte perfecta del proceso y estar en paz. Saber que no hay fracasos y que todo es parte del camino. 

La superficie

 

¡Increíble!

Y eso es solo la superficie.

¿Cuánta profundidad?

Infinita

 

Siempre que llegués a lo que creés es el final de algo, eso es solo el principio de algo más,  la superficie.

Me maravilla este mundo, infinito y asombroso en todas direcciones.

Me alivia saber que sin importar qué tan profundo, qué tan lejos, o qué tan arriba estemos, siempre estamos empezando.

El camino es infinito en todas direcciones. No importa cuánto hayás recorrido o cuánto querás recorrer, lo que importa es adonde estás ahora. Lo que importa es que estás. Lo que importa es que sos.

Cualquier lugar en el camino es solo eso, un lugar en el camino, hasta que vos llegás, y entonces es todo.

 

Del cielo a la tierra y de la tierra al cielo.

De nada a todo y de todo a nada.

Hacia adentro y hacia afuera.

 

La eterna respiración de un universo enamorado del ser.

 

 

Fluir con paciencia

Suave, tranquilo y en paz.

Le doy la bienvenida a la paciencia en mi vida. Antes no tenía tiempo para ella… Ahora, es de lo mejor que me ha podido pasar. Agregar un poco de paciencia cae muy bien en prácticamente cualquier situación. Dar tiempo, y darme tiempo a mí también. 

Poco a poco voy descubriendo el valor de tantos ingredientes mágicos que hay en esta vida.

¡Qué maravilla!

Alivianémonos

Desprenderme de cosas y apegos hace más fácil moverme. Entre menos tengo, menos tengo que buscar, y menos tengo que cargar. Entre menos necesite menos tendré y más libre seré.

Al tener lo mínimo, en un momento se encuentra lo esencial. El lujo de los lujos; despojarnos de lo que no queremos. El lujo de volar. El lujo del espacio vacío, abierto, infinito potencial.

Montémonos en un globo y vamos soltando todo hasta podernos elevar. Cosas, ideas, creencias… Dejemos todo lo que nos impida volar. Identifiquemos lo que nos amarra. Rompamos las cadenas. Bajemos las barreras.

Amémonos y abramos el camino del corazón. Vivamos el amor y enfrentemos esos miedos, pues son puentes hacia nuestros deseos.

Alivianémonos.

Un abejón dorado

Aceptar

Si acepto todo, se acabaron mis problemas, el sufrimiento se acaba. El fin de tantas luchas sin sentido, de tanto esfuerzo y energía gastada en la resistencia inútil. La resistencia a lo que es, lo que ya pasó, o hasta a lo que puede llegar a ser.

¿De qué nos sirve resistirnos a la lluvia?

Cuando sea realmente el momento de resistir, será eso lo que fluirá, y sabrás que realmente no estás resistiendo. Estás fluyendo con la esencia de tu ser.

 

*Si puedes aceptar todo, realmente, de corazón, entonces serás como el Buddha en que no podrás sufrir, y ahí, entonces, hasta el infierno es bienvenido!

Testigo

Ser testigo y no juez. Todo esto es para vos. No hay que preocuparse, ni enojarse, solo esperar, tener paciencia y ver en qué se transforma.