Sueños de luz

Respiré hondo y de repente todo se desvaneció en una blanca niebla que invadió todos mis sentidos.

Entre la niebla pude ver luces donde antes estaban las lápidas y me dirigí hacia ellas. La más cercana era una tenue luz amarilla que me llenó de recuerdos de mis abuelos. Al llegar a ella pude ver, como si estuviera asomándome por una ventana, a Don Melchor. Un señor alegre de pelo y barbas blancas que se deleitaba creando paisajes y arreglando diminutos trenes en su ático de madera. Una luz verde llamó mi atención y floté entre la niebla hacia ella. Sentí el amor de la naturaleza y pude ver una hermosa mujer con largo cabello rojo y piel aceituna danzando en una jungla llena de vida. Poco a poco percibí la profunda paz de una luz blanca entre la niebla y me dejé llevar hacia ella. Flotando en el vacío del espacio había un ser en la posición de loto, con las manos abiertas sobre sus rodillas. De su corazón emanaba en todas direcciones una luz blanca que despertaba la paz en todo lo que tocaba. Sentí en mi pecho la paz más pura, profunda e inalterable. Al bajar la cabeza vi el brillo de mi propio corazón.

Levanté la mirada y no había niebla, no había luces, no había nada, pero la paz, estaba en todas partes.

 

Sacrificando sueños

¿Por qué será que sacrifico mis propios sueños?

¿Por qué dejo de último lo que más quiero hacer? Debería hacerlo primero, pero no, hago todo lo otro, hasta lo que no me gusta y lo que ni sé porque, pierdo el tiempo en tonteras y lo sé. Hago todo eso y después, si todavía me queda algo de tiempo, y ganas, entonces veo a ver si trato de vivir mis sueños.

¿Cómo voy a lograr una cosa si hago la otra? ¿Por qué será que lo primero que sacrificamos son nuestros sueños? ¿No deberían ser más bien lo último que tiramos por la borda? ¿Cómo es que no tenemos tiempo para nuestros sueños, para nosotros y nuestros seres queridos, pero sí tenemos para quejarnos, para cumplir con presiones de la sociedad, para encajar con los demás?

Ya no más perder el tiempo haciendo cosas sin sentido.

No voy a sacrificar mis sueños para salvar tonteras.

Voy a ejecutar mis prioridades en mi vida diaria.

Primero lo primero.

Imposible

Un día te diste cuenta de que verdaderamente no hay límites. De un pronto a otro te percataste de que soñar con llegar a las estrellas es demasiado simple, tan ordinario, ni siquiera sale de lo conocido. Ahora sabes lo que realmente significa una aventura. Explorar lo inexplorado, conocer lo desconocido y desconocer lo conocido. Dudas por un momento, pero sabes bien que no hay vuelta atrás, además, atrás no quedó nada. Te atreves a levantar el telón de lo imposible y ves más allá:

 

“Una inmensa mariposa vuela hasta la luna.

Revolotea desempolvando tu mente.

Da vueltas incendiando el sol de tu corazón.

Coloca un solo huevo en el centro de tu vida y se mete dentro.

Por un instante todo es oscuridad.

El huevo empieza a brillar, cada vez más fuerte.

Eclosiona.

Luz en todas direcciones ilumina el infinito misterio del ser.”

 

Ese día, es hoy.

Mágica naturaleza

Quedarse quieto un momento en medio del bosque, al lado del arroyo.

El suelo está cubierto por una alfombra de agujas de pinos y un par de pájaros se acercan cantando. De rama en rama van volando y llegan a mi lado con sus copetes parados. Sus negros ojos brillan con salvaje libertad. Cantan y el aire se llena de alegría.

Eternidad.

Así como llegaron se van, volando, felices y cantando.

Yo me quedo arrullado por el sonido del agua hasta que el hechizo del viento me hace recordar que yo también estoy vivo y respiro el dulce aroma de las hierbas silvestres.

Agradezco y sigo mi camino por un bosque encantado en el que gigantes bloques rojizos de piedra arenisca cuentan míticas leyendas desde hace miles de años.

Entre hongos y bellotas, bajo la sombra de los pinos y el canto de los pájaros, en medio de la dureza de la roca y la suavidad viento, encuentro la magia de la vida.

Sobre una diminuta flor baila el más pequeño escarabajo.

Luz

La luz no se apaga ni se opaca por la oscuridad, todo lo contrario, su brillo es más evidente cuando ilumina las tinieblas.

No saber, ser

Tirarse al vacío. Soltar todo. Ver qué pasa. Fijar una intención pero saber que cualquier cosa podría pasar. Entregarse por completo a la infinidad de posibilidades. Disfrutar lo que ocurre. Ver el rojo amanecer. Aceptar el rechazo. Amar el odio. Ser paciente frente a la impaciencia. Percibir la verdad de una mentira. Verse uno en el otro. Sentir. Sonreír. Respirar. Ser. Una cabra montesa en una cima de piedra. La serpiente que cruza el camino y sube la pared sin manos ni piernas. La luna que flota en el cielo. Estrellas que brillan en la oscuridad. El calor en el frío. El silencio en el sonido. Las campanas del monasterio. Los grillos y los pájaros nocturnos. El viento. El todo en la nada. El vacío. Amor.

Por encima de las nubes

Suena la tetera avisando que ya está el agua para el café. Qué delicia tomar un cafecito en la cima de una montaña sin nombre. Abajo, un manto de nubes cobija la ciudad al atardecer y me deja solo con las estrellas. Cierro bien la casa y me monto en la nave para ir a pasear por el espacio.