Es lo que es

Aceptar lo que es, en paz. Vivirlo. Serlo.

Estar presente hace que casi cualquier cosa sea lo máximo. ¿Por qué? Porque es lo único que hay. No se puede comparar con lo que no es aquí ahora. Como dice el Tantra: “Lo que está aquí ahora, está en todas partes. Lo que no está aquí ahora, no está en ninguna parte.”

Aquí y ahora es todo lo que hay, es todo lo que es. Poco sirve dejar a la mente comparar con cosas que no están aquí ahora. Poco sirve desear que no estuviera lloviendo si está lloviendo. Es perderse la verdadera belleza de la lluvia y cambiarla por una falsa ilusión de sol. Es escapar del presente y adentrarse en el turbulento mundo de la mente, que parece nunca estar satisfecha. Es separarse de la verdad.

Un mae me preguntó cuándo me vio dándole vueltas al globo terráqueo que si estaba buscando mi hogar y que si era “¿Muy lejos?” Yo le contesté que “Nada está lejos de aquí y ahora, y eso es todo lo que hay.” Así me parece en este momento.

Otra, una chica, me dijo después de una clase de yoga que no estuvo presente porque estaba deseando o pensando en hacer otras cosas…

La mente nunca quiere estar en el presente, porque ahí no puede existir. No se puede tener un pensamiento sobre el presente momento, porque ya pasó.

En algún momento esta chica estaba haciendo otra cosa en otro lugar, deseando estar en la clase de yoga. Pero una vez ahí, la mente quiso otra cosa y la chica, se lo perdió todo.

El mono loco de la mente busca, proyecta y espera, pero nunca se conforma con el presente, ni obteniendo lo que siempre quiso, porque ahora no es lo que quiere. Quiere algo diferente.

Lo que quiso nunca es lo que quiere.

Suelte la mente, disfrute el presente.

 

Tuanis

 

Que rico es tomarse un té.

Volver a jugar bajo el sol.

Darle cariño a un perro y recibir su amor incondicional.

Ver a alguien a los ojos.

Escuchar.

Sentir.

Ser.

Aprender algo nuevo.

Creer.

Experimentar.

Disfrutar.

Soñar.

Vivir.

Compartir.

Sentir la frescura del viento.

Respirar.

Sonreír.

Fluir.

Ayudar.

Amar.

Liberar.

Soltar.

Limpiar.

Volver a empezar.

Elevar.

Cooperar.

Aportar.

Dejar todo mejor de como lo encontramos.

Ser paciencia.

Tener un impacto positivo, por más pequeño que sea.

Sembrar un árbol.

Sembrar esperanza, luz, amor.

Salud.

Yoga.

Amistad.

Familia.

Comunidad.

Apoyo.

Unión.

Tranquilidad.

Paz.

 

Pura vida

Conversar

Conversar con alguien sin querer llegar a ninguna parte, solo por conversar. Simplemente disfrutando el momento.

Compartirnos sin reservas, sin restricciones, sin miedos. Ser nosotros mismos abiertamente, sin esconder la verdad.

Hablar sin preocuparnos por ser juzgados o siquiera entendidos. Porque esa persona está escuchando, aceptando lo que sos y lo que decís sin pensar en nada más, dedicándote toda su atención.

Cuando eso pasa no hay cabida para tener o no razón, simplemente es lo que es.

Sentir esa libertad y compartirla al escuchar y aceptar a esa persona, eso es conversar.

Para mí, eso es conversar.

Eso es compartir.

Eso es vivir.

Ser nosotros mismos y decirlo.

 

Arribada

Ostional, Costa Rica

—No hay paso. —eso es lo que nos dicen todos. Que por las lluvias de los últimos días los ríos están demasiado crecidos y que árboles caídos en el camino hacen imposible la pasada.

Decidimos ir igual, sin saber si lograríamos llegar. A la aventura.

El camino está hecho un barreal y hay inmensos árboles cuyos troncos recién cortados apenas dan pasada en el camino. Llegamos a un río y lo cruzamos caminando antes de decidir que sí pasaba el vehículo. Profundo, pero lo logramos.

¡Llegamos! Huele a puro huevo. Hay una cantidad increíble de tortugas en la playa, incontables. Unas entran, otras salen. Las cabezas se asoman en el mar y otras son revolcadas por las olas.

Tun Tun Tun…” Una tortuga compacta su nido.

Shf shf shf…”  Otra escarba tirando arena por todo lado y le da aletazos en la cara a su vecina. Unas se encaraman encima de otras.

Prllllp, prllllp, prllllp…” Bajan las ráfagas de huevos.

Pasa una veterana con solo tres aletas…

Otra se arrastra con la cabeza medio enterrada en la arena, buscando el lugar perfecto para hacer su nido.

Tortugas por todo lado, tortugas hasta adonde ve el ojo… Y adonde no ve también.

Tortugas en la tierra. Tortugas en el mar. Tortugas por doquier.

¡Qué belleza, la abundancia en la naturaleza!

 

 

 

 

 

Ahora o nunca

Tuuuuuuuuiiiinnnnnng…

Suena el cuenco de la Luna y me voy a vivir a Nepal. En ese mismo instante un sonido me llevó al otro lado del mundo. Viví ahí y me encontré con que mi yo de Nepal se preguntaba lo mismo que mi yo de Costa Rica, mi yo de trabajo, y mi yo de vacaciones.

Todos se imaginaban felices en otros momentos y en otros lugares. Ninguno vivía la felicidad en el momento, ninguno vivía el presente.

Todos se imaginaban con algo que no tenían para poder ser felices. Cuando tenga tal trabajo, tal novia, tal casa, tal carro, tales vacaciones, tal viviendo en otra parte. En el futuro o en el pasado y en “otro” lugar, nunca “aquí” nunca “ahora.”

Mi yo de trabajo me promete ser feliz cuando esté en vacaciones, pero mi yo de vacaciones me dice que estaré feliz cuando vaya a la playa y mi yo de playa me dice que voy a ser feliz cuando las olas estén perfectas, cuando… y así se puede ir la vida entera.

Siempre proyectando, siempre hay un más allá. Ir viendo hacía “adelante”, o hacia el futuro es como ir viendo una ilusión, como vivir en una película en vez de vivir la realidad, estamos viviendo algo que ni siquiera es real. ¿Si paso todo el día pensando en mañana, cuando voy a vivir el hoy? Me pierdo el verdadero hoy por el ilusorio mañana, me pierdo todo. Si no abrimos los ojos para vivir el ahora AHORA, nunca lo vamos a hacer. Ahora es siempre y ayer y mañana son nunca.

¿Cuándo voy a ser más feliz? Ya. Tiene que ser ya.

Ahora o nunca.

Hacer.

Ser.

Ya.

Sonríe.

Este momento es todo lo que hay, así que, a ser feliz ahora, pues ahora lo tengo todo.

El pasado se fue, es una ilusión, ya no existe y tal vez nunca existió. El futuro siempre será futuro y no existe.

Ahora es todo, siempre es aquí.

Pura vida

Muy cansado

 

Me siento tan cansado,

como un venado,

que del tigre ha escapado.

Todo el día de reír,

ahora solo quiero dormir.

Con el sonido del ventilador,

acallaré todo clamor.

Dormiré hecho una bola,

para mañana surfear la ola.

La vida es tan hermosa.

Mi mente es golosa.

Cuando soy,

feliz estoy.

Hoy.

Ser

Ometepe, Nicaragua

Me dejo llevar y paso el día entregándome a mí mismo. Duermo siesta y camino en paz, dejándolo todo pasar, sin esforzarme, sin juzgar, sin controlar, sin comparar, sin decidir, sin manejar, solo siendo y haciendo.

Veo un chancho echado en la playa y está en paz.

En el corredor de una casa hay un montón de maíz con una gallina que rebusca a sus orillas.

Pasa un señor caminando un ternero con un mecate como si fuera un perro.

Una gran abeja negra trata de volar.

Una lucha entre hormigas y una larva.

Pongo la maca entre buenos árboles que me cobijan con su sombra mientras disfruto el sonido de las suaves olas y siento la brisa del Cocibolca.

Me paro en una caca de gallina.

Me limpio en la arena.

Empiezo a leer y cuando me da sueño no me resisto, me entrego a una deliciosa siesta.

Despierto renovado y no ha pasado ni media hora.

Trepo a un árbol de Espino sobre el río.

Recojo la maca y camino de regreso.

Paso a darle cariño al chancho y me doy cuenta de que lo acompaña su amigo el pato.

Le ayudo a Doña Rosa a llevar la comida al fogón del centro comunitario.

Practico yoga frente al volcán.

Soy.

Paz.