Bajo el Roble de Sabana

Una alfombra de hojas secas.

Caen como recuerdos y regresan a la tierra,

suben por las raíces y vuelven a la luz.

Y la vida sigue dando vueltas, vueltas y vueltas…

Extraños encuentros

Y ahí estaba el oso, nadando panza parriba en la poza.  Bajo la luz de la luna y las estrellas y el misterio de la oscuridad, el oso flotaba relajado en el agua casi congelada de lo que una vez fue un glaciar… En eso, el oso queda viéndole a los ojos, pero sus ojos son brillantes y tienen una chispa adentro, parecido a un reflejo de sol, pero mucho más brillante, y mucho más que eso. En esa pequeña chispa, en lo más oscuro de los ojos del oso se podían ver estrellas y galaxias, agujeros negros llenos de luz, esos ojos de oso. Y de repente el oso se sumergió rápida y silenciosamente, dejando anillos de luz en el agua y un llamado que sonaba a lo lejos… Raúl, Raúl, Rauuúl!

La voz de La Vieja le llegó como un escalofrío que se le arrastró hacia la cabeza por la espalda del alma y se levantó de inmediato. Al abrir los ojos solo vío blanco, y luego recordó que estaba en la casa de La Vieja y que todo estaba bien. Esta vez todo estaba bien… Pero cuando vio a La Vieja se dio cuenta de que estaba asustada, y vio que lo blanco era nieve que volaba en un tremendo vendaval dentro de la casa. La Vieja le dijo que tenían que irse, la mitad del techo había salido volando y parecía que la tormenta quería llevarse la otra mitad. Fueron al cuarto de La Vieja y debajo de una alfombra apareció una escotilla redonda, camuflada entre las tablas del piso, invisible para quién que no la busca, o no la ha visto… Bajaron por una anciana escalera de madera y pasaron en silencio por oscuros túneles hasta llegar a una amplia caverna bajo las raíces del Viejo Milenario… El árbol más viejo de los once mil mundos…

Respirar profundo

 

Abrir los ojos, alargar la espalda, respirar profundo y beber el té. Cerrar los ojos, entregarse a la respiración. Poco a poco, aceptando, aceptándonos, soltando. Flotando en la inmensidad del presente, en su paz profunda, bañándonos en la luz dorada de la verdad, donde no hay nada por lograr. Cada instante es un todo, cada trueno un espectáculo. Cada gota de lluvia un milagro. Cada viento, un momento…

Empezar

 

La magia de la chispa, que enciende la fogata.

 

Primer canto, que brota del silencio.

 

Suave viento, precursor del vendaval.

 

Solitaria gota, seguida por el aguacero.

 

La improbable primera luz, que acaba con la oscuridad…

 

 

Cualquier hora

A cualquier hora se puede salvar el día, en cualquier momento. Todo momento es un buen momento para lo que sea. Yoga en la tarde. Regar las plantas. Patinar. Escribir. Jugar. Hacer.

Día a día, así se pasa la vida…

Despierta

¿Cuándo lo vas a entender?

Lo que hace rato has de saber…

La vida es hoy, y no ayer.

Los viejos tiempos, no van a volver…